La Comunidad
Historia
Un poco de historia
Asociación Profesional de Regantes del Alto Júcar
A mediados de los años 90 la situación del regadío en la provincia de Cuenca estaba en franca decadencia y amenazado con la pérdida de derechos, y es por ello que desde la Consejería de Agricultura y su delegación en Cuenca, se emprenden programas de Desarrollo Rural y ayudas para paliar la situación.
En 23 de octubre de 1996 en las oficinas de extensión agraria en Carboneras, se formaliza el acta de constitución de la Asociación Profesional de Regantes del Alto Júcar, con la representación de los regantes de los municipios de Santa Cruz de Moya, Huerta del Marquesado, Henarejos, Boniches, Mira, Salinas del Manzano, Paracuellos, Laguna del Marquesado, Huélamo, Villalba de la Sierra, Alcalá de la Vega, Moya, Salvacañete, Cuenca, Landete, Campillos Paravientos. Nace así, al amparo de la Ley 19/77 de 1 de abril, y Ley Orgánica 11/85 de 2 de agosto, una entidad privada con personalidad jurídica propia, y entre sus fines según rezan sus Ordenanzas, figura la defensa de los derechos y la conservación y fomento de los intereses comunes de las Comunidades, la redacción de cuantos informes, peticiones y propuestas, se estimen convenientes.
Apoyada esta Asociación económicamente con fondos den Ministerio, se constituye en un instrumento proveedor de servicios técnico, jurídico y administrativo para las Comunidades de Regantes carentes de recursos en general.
Comunidad General de Regantes “ALTO JÚCAR”
Más tarde en abril de 1998 también en Carboneras de Guadazaón en Asamblea General fueron aprobados las Ordenanzas y Reglamentos de la Comunidad General de Regantes “ALTO JÚCAR” con sujeción a las disposiciones de la Ley de Aguas de 1985, y Reglamento de Dominio Público Hídrico de 1986, y estos fueron definitivamente aprobados por orden del Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar en fecha 28 de abril de 1999.
De conformidad con el Acta de Constitución de 1988, forman parte de la Comunidad General de Regantes “ALTO JUCAR” los siguientes municipios:
Alcalá de la Vega, Algarra, Beamud, Boniches, Campillos Paravientos, Campillos Sierra, Cañete, Carboneras de Guadazaón, Cuenca, Enguídanos, Garaballa, Huerta del Marquesado, Landete, Mariana, Moya, Mira, Palomera, Paracuellos, Salinas del Manzano, Salvacañete, Santa Cruz de Moya, Valdemeca, Valdemoro Sierra, Villalba de la Sierra, Villar del Humo, Villar de Olaya, Víllora y Yémeda.
Ambas organizaciones compartían órganos de gobierno
APRAJ prestaba directamente con plantilla propia, servicios profesionales de gestión administrativa, jurídica y técnica a sus miembros. La financiación de la misma procedía fundamente -las cuotas de los socios eran muy reducidas- de una subvención del Ministerio de Agricultura.
Con la aparición de la crisis económica de 2008, la aportación económica del Ministerio se suprimió, y con ella la economía y viabilidad de la Asociación, derivando en la desaparición de APRAJ.
Las Comunidades de Regantes, a partir de ese momento se quedaron en la práctica sin capacidad de gestión operativa.
La Comunidad General renovó cargos en febrero de 2008, pero al carecer del apoyo de la estructura de APRAJ dejo de operar.
Desde entonces las distintas Comunidades han ido resistiendo, casi desapareciendo, y viendo envejecer a sus cuadros responsables, frente al continuo abandono de la tierra por falta de rentabilidad, y despoblación sin freno.
LA NUEVA DIRECTIVA ACTUAL
Y dando un salto en el tiempo, con motivo de una reunión celebrada en noviembre de 2022, para la presentación de un programa de ayudas a la modernización de regadíos, las comunidades de nuestro territorio allí asistentes toman conciencia de la situación de alarma del regadío en la Cuenca Alta del Júcar y la pérdida de derechos de agua que se está produciendo (la historia dicen tiene ciclos y se repite), se promovió la recuperación de la Comunidad General como vehículo para afrontar la situación.
Tras varias reuniones celebradas por los representantes de las comunidades de regantes, así como otras informaciones y manifestaciones, procedentes de comuneros y distintas partes interesadas en el funcionamiento y buen gobierno de las mismas, se realiza un informe de situación, se define un plan de acciones necesarias y se toma la decisión de reactivar la Comunidad General. Y así, el 12 de Enero de 2024, en los locales del Ayuntamiento de Landete, se constituye la nueva Directiva que nos lleva a la actualidad.